Avances en el Reconocimiento de la Partería Tradicional
El Gobierno del Estado de Hidalgo está implementando políticas que buscan valorar y proteger los saberes ancestrales de las comunidades indígenas, centrándose en la importancia de la partería tradicional. Esta práctica no solo es vital para el bienestar de la salud comunitaria, sino que también forma parte clave de la identidad cultural de estas comunidades.
En una reciente conversación, Prisco Manuel Gutiérrez, quien lidera la Comisión Estatal para el Desarrollo Sostenible de los Pueblos Indígenas, resaltó que uno de los proyectos más destacados del gobernador Julio Menchaca Salazar es la creación de la Casa de la Mujer Indígena. Su ubicación en Tenango de Doria se encuentra en un avance significativo del 50% en su construcción.
Este centro tiene como objetivo proporcionar atención integral a las mujeres embarazadas de la región Otomí-Tepehua, que abarca municipios como Huehuetla, San Bartolo Tutotepec, Metepec, Agua Blanca, Acaxochitlán y una parte de Tulancingo. En la Casa de la Mujer Indígena, se ofrecerán servicios de acompañamiento durante el embarazo, el parto y el período postnatal, todo ello respetando las creencias y la cosmovisión de las comunidades indígenas.
Adicionalmente, este espacio será un lugar donde las parteras podrán acceder a instalaciones adecuadas para ofrecer sus servicios, a la vez que participen en programas de formación, certificación y oportunidades económicas, contribuyendo así a su autonomía y reconocimiento social.
Por otro lado, la Casa de la Mujer Indígena en la zona Huasteca, ubicada en Atlapexco, ya ha sido finalizada y equipada, y está a la espera de la licencia necesaria para comenzar sus actividades. Esta casa contará con el apoyo de IMSS-Bienestar y tendrá espacios destinados a la medicina tradicional, incluyendo áreas para cultivar plantas medicinales.
Estas iniciativas se complementan con el programa Guardianas de Vida, que proporciona respaldo económico a las parteras y médicas tradicionales, valorando su papel histórico y cerrando así una brecha social con los pueblos originarios. Este programa promueve que las mujeres sigan ejercitando sus conocimientos, preservando su lengua y cultura, así como su crucial papel en el cuidado de la salud de sus comunidades.
Con estas acciones, el gobierno de Hidalgo reafirma su compromiso de dignificar la partería tradicional, fomentar la capacitación y certificación de quienes la practican, y crear un entorno favorable para que estas tradiciones perduren, beneficiando especialmente a las mujeres embarazadas y fortaleciendo el tejido social de las comunidades indígenas.
Así, la entidad avanza hacia un modelo de atención sanitaria que integra una perspectiva intercultural, donde el conocimiento ancestral no se solo conserva, sino que se establece como un fundamento esencial para el bienestar, la identidad y el desarrollo sostenible de los pueblos originarios.